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Libro 4. “Edificación 92 en Sevilla”

Edificacion92

RAYA URBANO JUAN MANUEL. Edificación 92 en Sevilla. Escuela Universitaria de Arquitectura Técnica de Sevilla. 1992.

Ahora que los medios de comunicación nos hacen continuas referencias al 25 aniversario de la Expo`92 en Sevilla, desde este rincón bloguero, pretendemos rescatar algunas publicaciones que aproximen al lector a aquél acontecimiento. Empezamos por este “Edificación 92 en Sevilla”. 

La edición corresponde a:

1º. La Diputación Provincial de Sevilla, en cuya imprenta se imprimió el libro.

2º. La Sociedad Estatal para la Exposición Universal de Sevilla 92 S.A., que autorizó la realización de los trabajos

3º. El Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Sevilla, que financió la edición.

Se trata de un trabajo realizado por idea y bajo dirección del catedrático de la Universidad de Sevilla Juan Manuel Raya Urbano, con colaboración directa de los profesores Gómez de Terreros, Alcalde Pecero y Becerra Romana. El equipo colaborador fue amplio, muy amplio: 3 técnicos de Expo´92 (Ginés Aparicio, José Mª Benjumea y Fdez Becerra), otros 3 profesores de ese Departamento, 10 técnicos de direcciones facultativas y 129 alumnos. Un trabajo en equipo, cuya relación nominal de participantes aparece en las primeras páginas. Sin duda un trabajo interdisciplinar. Aquí queremos evitar un error extendido cual es confundir “multidisciplinar” – donde todos trabajan en un mismo tema, pero de forma independiente – con “interdisciplinar” – en el que todos actúan bajo unos mismos objetivos y dirección.

Como indica el profesor Raya Urbano, el objetivo de “Edificación 92 en Sevilla busca ” acercarnos a las construcciones, edificios, edificios y pabellones que se ejecutaron en un recinto de 215 Ha limitado por dos brazos del Guadalquivir. …Más de 65.ooo m2 construidos de la más avanzada y plural tecnología en una concentración internacional de obras de ingeniería y arquitectura sin precedentes. 

Las 439 páginas están estructuradas en 8 capítulos . Recoge lo fundamental de cada proyecto y obra de infraestructuras y pabellones . Cada uno de ellos contiene una síntesis descriptiva de lo proyectado, abundantes fotografías de obra en ejecución o finalizada y detalles constructivos muy detallados.

Una publicación agotada, pero que por su amplia tirada editorial está muy difundido, además de existencias en bibliotecas. Sin duda, constituye un excelente libro de construcción de ingeniería, arquitectura y arquitectura técnica que pretendemos rescatar del olvido. Un excelente tratado para profesionales, docentes y alumnos de asignaturas de construcción de las ramas arquitectónica e ingenieríl.  Desde aquí lanzamos la idea de una reedición.

 
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Publicado por en 22 de abril de 2017 en Construcción, Sevilla

 

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Libro 3. “Real Alcázar de Sevilla. 1990-2008”. José Mª Cabeza Méndez

Real Alcazar de Sevilla 1990 2018

CABEZA MÉNDEZ JOSÉ MARÍA. Real Alcázar de Sevilla. 1990-2008. Fundación Cultural del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Sevilla. 2009. 

Sobre aspectos biográficos del autor, José María Cabeza Méndez, nada nuevo indicamos pues ya se han hecho referencias precisas en anteriores entradas de este blg, en concreto el  7/7/2014 y el 3/11/2014. A esas páginas remitimos – y aconsejamos lectura – para conocer su brillante trayectoria profesional.

El libro titulado “Real Alcázar de Sevilla. 1990-2008” consta de 241 páginas y está estructurado a modo de anuario de las actividades que durante el periodo citado se realizaron para conservar y mejorar este conjunto monumental.  De forma ordenada y completa se indican todas las actuaciones realizadas bajo su mandato.  Al final dos anexos. El primero se refiere a la Casa Consistorial, ya que desde 2005 el Patronato del Real Alcázar amplió sus facultades y competencias en lo referido la conservación técnica del edificio principal del Ayuntamiento sevillano. El segundo, “Nombres de la época” contienen una exhaustiva relación de las personas que de una u otra forma tuvieron, en ese periodo, alguna intervención. Está narrado en primera persona. Los textos están acompañadas de abundante material fotográfico en color.

J.M. Cabeza deja plasmada su forma de actuar sobre la arquitectura patrimonial desde las primeras líneas de la Introducción: Diagnosis sumarial y completa, mínima intervención y máxima difusión han sido premisas básicas en cualquier intervención profesional que he realizado en el patrimonio monumental.

Intervenciones sobre continente y contenidos, de variada índole. Unas orientadas a buscar lo oculto (arqueología), otras a mantener lo que existe, también a recuperar lo deteriorado y hasta adecuación de espacios y cambios de uso. Y, sobre todo ello, posibilitar el acercamiento a sevillanos y visitantes a esta joya de la arquitectura y sus jardines. Además, ha sido de una forma de aula práctica donde muchos estudiantes, con sus profesores han podido trabajar, a la vez que disfrutar en este lugar privilegiado, desarrollando convenios de colaboración entre instituciones. Todo lo recogido son datos objetivos, con aportación de cifras de diversa índole. Como complemento a este libro, las actuaciones científico-técnicas, también, quedan plasmadas con riqueza de detalles en la revista “Apuntes del Alcázar de Sevilla” – cuyo primer número se editó en mayo de 2000, o sea bajo la dirección de J.M. Cabeza -. Una interesante revista con contenidos históricos, artísticos, científicos y técnicos escrita por investigadores para investigadores y cualquier otro interesado. 

Trabajo con excelente presentación, que significa otra aportación bibliográfica más que añadir a la larga lista de las realizadas por la Fundación Cultural del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Sevilla. 

 

 

 
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Publicado por en 18 de abril de 2017 en Construcción, Sevilla

 

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Libro 2: “Las formas artísticas en la Arquitectura Técnica”. Félix Cardellach

Formas artisticas de Arquitectura Tecnica

CARDELLACH FÉLIX. Las formas artísticas de la Arquitectura Técnica. Tratado de Ingeniería Estética. Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Granada. 2008. 278 pág. 

Introducción de José Sobrino Simal.

Edición facsímil, cuyo Copyright de la edición pertenece al Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Bizcaia.

Arquitectura Técnica. Cuando, el Ingeniero Industrial, Arquitecto  y Académico de la R.A. de San Fernando, Félix Cardellach y Alives  (Barcelona, 1875-1919) escribió este libro en 1916, pareció adelantarse en casi medio siglo a lo  que vendría a través de una Ley de Reordenación de las Enseñanzas Técnicas, de 1965: un título universitario, que sustituiría al muy antiguo de Aparejador y se denominó, y denomina, Arquitecto Técnico. 

Formas, Arte, Arquitectura y Técnica son las palabras clave del título de la obra. El prologuista considera que lo que hace Cardellach constituye un ejemplo de integración de la cultura técnica y humanística.  Ahí están la forma y el fondo de lo que es esa profesión. 

Trabajo de penosa gestación, reconoce su autor, estructurado en ocho capítulos que están acompañados de abundantes figuras (496) entre fotografías y dibujos. Partiendo de una “Teoría general de la estética técnica”, continúa analizando la evolución de estilos del arte de la construcción y en el uso de ciertos materiales, diferenciando los naturales (como la madera y pétreos naturales) de los fabricados (acero, cerámica vidriada y no vidriada, materiales, cemento, pétreos artificiales, aglomerados,…). 

Sin duda, una joya bibliográfica que debe resultar de interés para los profesionales de la Arquitectura Técnica. Un acierto de los Colegios de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Bizcaia y de Granada. Felicitemos a los editores, estemos orgullosos quienes podamos disponer o leer esta obra y un merecido reconocimiento a su autor.

 

 
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Publicado por en 30 de marzo de 2017 en Construcción, Humanismo

 

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Me desmarco de tamaña barbaridad…

Al principio me quedé perplejo, posteriormente sentí indignación. El motivo está en la frase que leí en twitter esta mañana. Decía (y dice): No busques en los libros lo que puedes ver en la realidad ven y aprende. Pero, si desafortunada es la frasecita peor es la procedencia. La autoría procede de @EtsieUs, que corresponde al Perfil oficial de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Edificación, Universidad de Sevilla.  ¡Toma ya¡.

Por mi edad y experiencia cada vez hay menos cosas que me sorprenden. Sin embargo, aún hay cuestiones que lo consiguen. Tengo cuarenta y cuatro años de experiencia profesional. De ellos, algo más de la mitad impartiendo docencia en esa Escuela. Por eso me molesta mucho más esa frase, que sin duda nada prestigia al Centro. Creo que tampoco a la propia Universidad. De entrada, diré que estoy radicalmente en contra de tal opinión. Curso tras curso, mis alumnos de último curso de carrera,  en la asignatura de “Prevención y Seguridad”, del Trabajo Fin de Grado o del Master de Seguridad Integral en la Edificación, son testigos de mi insistencia en la importancia de la lectura. Desde este blog ya manifesté mi opinión cuando escribí: Leer, ¿por qué y para qué? ( https://humanismoyconstruccion.wordpress.com/2014/05/03/leer-por-que-y-para-que/ ). Precisamente iba dirigido a alumnos de esta Escuela Técnica. Lo que entonces escribí lo sigo manteniendo.

Tengo claro que a la teoría le debe seguir la práctica. Durante décadas, lo he demostrado con hechos, no con palabras. Cuando llegué a la Universidad ya tenía un buen bagaje profesional en el que apoyar mi docencia. Nunca he estado en contra de las nuevas tecnologías y avances para mejorar la docencia. Pero hay cosas que no tienen un mal pase (permítame el lector la expresión vulgar, como desahogo). La lectura es la base de cualquier formación, mucho más la universitaria. La teoría debe anteponerse a la práctica. Con frecuencia advierto a mis alumnos de su necesidad. Si no están habituados a la lectura, ¿cómo se prepararán para escribir e interpretar los numerosos documentos con los que tendrán que enfrentarse en su vida profesional? ¿cómo mejorar su vocabulario?, ¿cómo adquirir y mejorar su sentido crítico?. La técnica informática del “copia y pega” es útil…pero para copiar, no para mostrar originalidad.

Supongo que tras esto, por coherencia con su afirmación, debería seguir la petición de cerrar la biblioteca que compartimos con la Escuela de Arquitectura y quitar de la página oficial del Centro el enlace con el magnífico Catalogo Fama de nuestra cinco veces centenaria Universidad.

Lamento esta opinión oficial de mi Escuela. Si estas son las técnicas pedagógicas que se proponen me alegro que este sea el año de mi jubilación obligatoria.

 
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Publicado por en 28 de enero de 2016 en Uncategorized

 

Carta abierta al profesor Manuel Cervera Díaz por su jubilación

Estimado compañero, y sobre todo amigo, Manolo:

      El próximo día 30 de septiembre darás por finalizada tu vida profesional. Más de cuarenta años cotizando a la Seguridad Social. Está claro, eso de lo que tanto se habla de la necesidad alargar la vida laboral para hacer viables las pensiones no va por ti.

     Queda muy lejano el recuerdo de 1965, cuando nos incorporamos a estudiar la carrera de Aparejador y pasó a denominarse Arquitecto Técnico. En la Avda Reina Mercedes de Sevilla, se inauguraba la nueva Escuela, tras su traslado desde la Avda de la Palmera. Entonces sólo había cuatro escuelas en España para cursarla. Éramos muchos – decían que unos 1200 – los que comenzamos el primer curso. Era una Escuela – como en la mayoría de las escuelas técnicas –  en la que resultaba muy difícil de aprobar. Además, había muchas más asignaturas “llave” que obligaban a repetir curso. Aquellas dificultades no nos amedrentraban, al contrario gracias a eso terminábamos muy curtidos para enfrentarnos a la dureza de la vida profesional. Por aquellos años coincidimos en sus aulas con los que luego demostraron ser excelentes profesionales, como los amigos Ayarra, Corrales, Sedeño, Cabeza, Raynaud, Fernandez de Peñaranda, Mauriño, Real,…

      Tras aquella etapa, en la que encontrábamos suficiente tiempo para estudio, diversión e incluso para hacer algún trabajo esporádico con el que conseguir algo de dinero, siguió la vida profesional en la que volvimos a coincidir. En principio, en trabajos a pie de obra con Dragados, en Ceuta; más adelante compartimos direcciones facultativas de obra; posteriormente en coordinaciones de seguridad y salud; dimos muchos cursos sobre esta especialidad, por distintos lugares de Andalucía y Portugal (por cierto muchos no saben que tu empezaste a trabajar en seguridad laboral un par de años antes que yo) y, por fin en la docencia en la Escuela donde nos formamos y titulamos. Cuando se produjo nuestro ingreso como docentes en la Escuela – 1992 – ya veníamos con un largo y variado bajage profesional, lo que nos ha servido mucho para trasladarlo a nuestros alumnos. En esa coincidente trayectoria siempre tuvimos muy “buen rollo”, usando expresión moderna.

     En resumen, en tus cuatro largas décadas has ejercido la profesión de muy diversas maneras: empresa privada, administración pública local, como profesional libre en dirección facultativa y como profesor universitario. En todas has ido dejando el listón muy alto. Son muchas las obras de diversa tipología (nueva planta, reformas, rehabilitaciones,…) en las que trabajaste. En ellas conseguiste esa riqueza de conocimientos de los que que has podido dar traslado a tus alumnos. Esa enseñanza de verdad es la que te han ido agradeciendo tantas promociones estudiantes que han pasado por tus aulas. Durante todo ese tiempo y en todos los sitios has sido un profesional que has ido de frente, nunca te has puesto de perfil, algo tan frecuente en estos tiempos. Actualmente, está extendida la idea que la Universidad está separada de la vida real, la que debe aproximar al alumnado a lo que se va a encontrar en el ejercicio para lo que le faculta cada título. Sin duda, no es tu caso. No perteneces a ese “claustro de los escribas”, en acertada expresión crítica del profesor Rafael Padilla (al respecto recomiendo su artículo “Papeles inútiles”, publicado en Diarios de Almería, Cádiz, Sevilla,… el 15/marzo/2015).

Aunque sea ley de vida, soy de los que pienso que es una pena que debas dejar la docencia. Alumnos y profesores (de estos, no se si todos) vamos a notar tu falta. Pasar a engrosar esa lista de grandes profesores que engrandecieron esta sufrida y centenaria profesión de “Aparejador”, “Arquitecto Técnico”, “Ingeniero de Edificación” (creo que tal denominación que no presta a confusión) o como la terminen llamando. Estoy  convencido que, para los alumnos, pasas a engrosar ese “Olimpo” de los excelentes profesionales y profesores como Mansilla, Macias, Carvajal, Merchante, Ramirez de Arellano, Solís, Cabeza,…

Ahora, Manolo, te deseo que Dios te reserve muchos años de vida y salud para disfrutar con tu mujer, hijas y nieto. Ahora podrás repartir tu tiempo entre el Aljarafe, las playas gaditanas y tus obligados viajes al quinto continente. Me siento orgulloso de haber tenido (y seguir teniendo) por amigo a una persona de la categoría humana y profesional como la tuya.

Un fuerte abrazo para ti, extensivo a tu mujer e hijas.

Alfredo J. Martínez Cuevas

 
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Publicado por en 27 de septiembre de 2015 en Humanismo, Uncategorized

 

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Carta abierta a los alumnos del Master-MUSIE 2014-2015

Estimados alumnos y alumnas del Máster Universitario de Seguridad Integral en la Edificación, de la Universidad de Sevilla:

Queda lejano aquél primer Máster en PRL que, en 1997, inició la Escuela de Organización Industrial-Andalucía conjuntamente con el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Sevilla, con participación de alumnos de Cádiz, Córdoba, Huelva y Sevilla. Tuve el honor de codirigir las dos primeras ediciones. Con el comienzo del siglo, este Máster pasó a impartirse en la Escuela de Arquitectura Técnica, como Título Propio de la Universidad de Sevilla. Posteriormente se imparte como Máster Universitario de Seguridad Integral en la Edificación, de la Universidad de Sevilla. Casi dos décadas, casi veinte promociones. Entre unas y otras ediciones y formatos he perdido la idea del número de alumnos a los que he impartido docencia y/o dirigido su Trabajo Final. Sin embargo, si tengo conocimiento de la utilidad que para algunos ha tenido esa formación, pues le ha servido para tener un buen trabajo, tanto en España como fuera de nuestras fronteras.

Acaba de finalizar la edición del curso 2014-15. Hace unos días (19 de junio) tuvo lugar la clausura oficial, en el Salón de Grados de nuestra Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Edificación, de Sevilla. Pero ha sido esta semana cuando (la mayoría) habéis defendido ante un tribunal vuestro Trabajo Final de Máster. Por circunstancias diversas, algunos habéis preferido dejar esa defensa para la siguiente convocatoria.

Me dirijo, ahora, a vosotros para reconocer públicamente vuestro interés, esfuerzo y buen comportamiento. Semana, tras semana, en largas jornadas de tarde que conformaban un horario intenso y que, junto a la variedad de materias, hacía dificultoso mantener la atención y tensión precisas para captar el contenido de cada materia. Durante ese tiempo, además, habéis conformado un grupo unido, deseable para saber trabajar en equipo. Considero que ha sido un grupo excelente, en todos los aspectos. Mientras había que superar pruebas parciales de cada materia. Y como colofón, el seleccionar y realizar el Trabajo Final. Cuatro meses para esa ardua tarea. Hay que reconocer que son sólo cuatro meses lo que el calendario oficial deja para ello. Cada uno de vosotros y vuestras familias debéis sentiros satisfechos.

No he parado a considerar el número de docentes que habeis tenido, procedentes de distintos departamentos de nuestra Universidad. Todos de alta cualificación, con el Grado de Doctor y algunos con sexenios de investigación reconocidos. Por eso, tanto para mí como para mis compañeros de asignatura de Prevención y Seguridad – Rosa Mª Domíngez Caballero, Valeriano Lucas Ruiz y quien suscribe, Alfredo J. Martínez Cuevas – fue una grata sorpresa que, precisamente a nosotros, nos hicierais entrega de una placa en reconocimiento de nuestro trabajo (además de un hermoso ramo de flores a la Prof Domínguez Caballero). La verdad, es que no hemos hecho más que cumplir con nuestra obligación. Cada año actualizamos el contenido de las clases, las preparamos con rigor, procuramos impartirlas transmitiendo ilusión, mostrando dónde y cómo podéis encontrar salida profesional, dando respuesta a la forma de comportarse durante en el mundo laboral. Nos han preocupado tanto las formas como el fondo, ante cada actuación. En definitiva, basándonos en nuestras experiencias en la especialidad indicando caminos laborales y modos de actuación para triunfar. Ni más ni menos que lo que la sociedad demanda. Quizá sea, precisamente, eso lo que os llamara la atención de este equipo de profesores dedicados a la seguridad y salud laboral en la edificación. Por ello, sinceras ¡gracias¡.

Tras el examen final – y abono de los derechos – obtenéis un titulo. A partir de entonces podéis rentabilizar sacrificios propios y de vuestras familias, en forma de esfuerzos intelectuales y económicos. Ahora somos los docentes los que nos examinamos ante la sociedad que nos paga. Cada vez que conozco el éxito de alguien a quien impartí docencia, me alegro. Paralelamente, sufro y pienso que grado de culpa habré podido tener cuando alguien tiene problemas con algún accidente laboral.

A los quince os reitero las gracias y deseo salud y éxito paralelo a vuestro esfuerzo.

Prof. Dr. Alfredo J. Martínez Cuevas

MUSIE junio 2015

2ª fila: Manuel Díaz, Andrés Marín, Santiago Caro, Jorge Valera, Juan José Sánchez, Antonio González, Francisco Espinosa, Ándrés Amores, Samuel Ramos.

1ª fila: Laura Rodríguez, Mª Ängeles Córdoba, Laura Manzano, prof. Valeriano Lucas, prof. Mª Rosa Domíngez, prof. Alfredo J. Martínez, Berta Iribarren, Elena Bish, Elena Carrillo

 
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Publicado por en 18 de julio de 2015 en Seguridad

 

Agradecimiento

La modificación, en 2003, de la vigente Ley de Prevención de Riesgos Laborales abogaba por la integración de la Seguridad y salud en las empresas. Sin duda, se trata de un proceso lento de aceptación. La Universidad de Sevilla aceptó el reto y hoy lo ha puesto de manifiesto con la concesión de una serie de distinciones a personas e instituciones que participan en ese proceso de integración en su organización. Han sido concedidas en el repleto salón de actos de la Facultad de Ciencias del Trabajo. Una de esas distinciones ha recaído en mi persona. Ha sido en reconocimiento a la trayectoria profesional. El pasado 3 de noviembre comentaba en este blog la experiencia de mis “cuarenta años en la prevención de riesgos laborales”, por eso nada voy a repetir. El reconocimiento a esos cuarenta años de trabajo como prevencionista (exactamente cuarenta y dos) ha sido motivo de orgullo personal y familiar. A la emoción del acto y su significado debo añadir la satisfacción que, igualmente, me han producido las felicitaciones recibidas de amigos, compañeros y sobre todo alumnos y ex alumnos. Sin duda muchos motivos para sentirme halagado.

Aunque he dado las gracias de forma individual, quiero hacerlo de forma colectiva. Desde el Rector de la Universidad de Sevilla, pasando por la Comisión de Selección de tales premios, hasta los muchos compañeros con los que he compartido y comparto la actividad profesional (de los que tanto aprendí y lo sigo haciendo día a día). Extensivo a instituciones y empresas en que en algún momento ejercí mi profesión. Sin olvidar, ni mucho menos, el apoyo y confianza que he recibido y recibo de toda la Organización profesional de la Arquitectura Técnica e Ingeniería de Edificación en los ámbitos provincial, autonómico y nacional. A todos sinceras y sentidas gracias.

Ahora, espero que algunos profesionales a los que no les ha llegado ninguna de esas distinciones, y que también eran merecedores, tengan ese mismo merecimiento en próximas ediciones. Hay quien tiene ya los méritos contraídos.

 
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Publicado por en 29 de abril de 2015 en Uncategorized